Volvemos hoy con una nueva reseña gaming y para esta ocasión me apetecía mucho comentaros la experiencia que está siendo jugar al indie que se hizo viral: el juego de las tazas llamado Cuphead. Si bien la historia que tengo con este videojuego es bien especial, ya que lo pude canjear gratis por 5.000 puntos que tenía en PlayStation Stars. No tenía la menor duda que iba a elegirlo por delante de otros títulos disponibles, ya que el catálogo tampoco era impresionante. De este modo, me embarqué hace unas semanas en descubrir lo que iba a ser una auténtica sorpresa con este run and gun. Una mezcla de estilo de dibujos animados, junto con una dificultad insana, me causaron un volcán de emociones que ¡¡me han terminado enamorando!!

El diablo conversando con Cuphead y su hermano Mugman.

Para empezar, destaco favorablemente la historia que presenta: ya que a pesar de su simpleza, tiene un lore divertido y fácil de entender. Nos introducen a Cuphead y a Mugman, dos hermanos taza que solo les diferencia su color (uno es rojo y el otro azul) y quienes se ven en deuda con el diablo tras una apuesta fallida en el Casino. Para saldar su error, las tazas pactan con el demonio que les entregarán todas las almas de los jefes que moran en las 3 Islas Tintero, a cambio de poder recuperar las suyas. Una tarea más sencilla de decir que de ejecutar, y el jugador pronto se da cuenta de ello. Un título que no deja a nadie indiferente, ya que es particular en todos los sentidos. Lo recomiendo mucho, pero para aquellos que no lo habéis probado, aquí os dejo 5 claves del mismo.

1. Los jefes, la esencia de Cuphead

En esto consiste el videojuego: derrotar enemigos finales y tacharlos de la lista. La mayoría de niveles van a ser así, y van a requerir esfuerzo y mucha concentración. A pesar de lo divertido que puedan parecer los gráficos de dibujos animados (los cuales me encantan) sus jefes van a ser un dolor de muelas, le pese a quien le pese. No os dejéis engañar por las entrañables apariencias y graciosas caricaturas que presentan; porque todos (o la mayoría) tienen muy mala leche y van a querer eliminaros a toda costa. De modo que preparaos para lo peor y armaros de valor. Personalmente, el jefe que más me ha costado tras concluir las dos primeras islas, ha sido sin lugar a dudas el último de Isla Tintero 2, el boss dragón. ¡Me tuve que pasar varias horas pegado al monitor hasta que vi el cartel de KNOCKOUT!, y fue un horror… Lo peor del combate es su última fase mientras esquivas y saltas entre nubes.

La batalla contra el jefe final de la segunda isla: el dragón Fósforo Funesto.

2. Los niveles normales tampoco son una pasarela

Si bien os he resaltado que los bosses son el núcleo del juego, también hay otra parte del mismo que consta de niveles de correr y disparar. En ellos, no hay un jefe al que derrotar (como mucho un miniboss) y esconden unos coleccionables en forma de monedas. Realmente vale la pena recogerlas, puesto que las podremos usar en la tienda de Corteza para comprar valiosos objetos consumibles que nos dotarán de habilidades especiales para facilitarnos un poco el camino. Así, estas fases regulares son un pequeño soplo de aire fresco para descansar entre tanta oleada de jefes desafiantes. Verlo de esta manera, pues están hechos para el disfrute, aunque, eso sí; proporcionan un reto. Lo mejor de todo es que podéis completarlos muy deprisa si solo esquiváis a los enemigos (utilizando el sistema de parry o parada). Son niveles lineales y sencillos, que no fáciles.

El primer nivel run and gun de Cuphead, situado en Isla Tintero 1.

3. Los objetos y habilidades serán tu mejor aliado

Aparte de tener en cuenta que disponéis de varios tipos de disparo, entre los cuales se encuentran: el del lanza guisantes (disparo básico), el cargado, el de expansión, el globero, el tiro certero o el de rodeo (a falta de alguno más), debéis saber que también podéis adquirir objetos (llamados amuletos) en la tienda de Corteza que os ayudarán a haceros más fuertes. Un ejemplo de ello es la Bomba de humo, la cual proporciona un dash en el aire que te hace invisible y, lógicamente, invulnerable. Se trata de uno de los objetos más útiles, pero también se encuentran otros como el Café, que te va llenando lentamente la barra de superataque (cartas) o el Corazón, que a cambio de debilitar tus disparos un 5%, te añade una vida más. Todos resultan en una pequeña (o gran) ayuda que se nota bastante.

La tienda de Corteza para seleccionar y comprar amuletos a cambio de monedas.

4. Existen atajos para esquivar y saltar partes del juego

Uno de los secretos de Cuphead es que se pueden acortar las zonas del juego si encontramos una ruta de atajo. Estas se hallan en partes muy concretas del mapa, las cuales son difícilmente reconocibles a simple vista, pero gracias a internet sabemos todas sus ubicaciones. Hay una en cada Isla Tintero: (Uno, Dos y Tres), es decir, en el mundo del jardín, en el parque de atracciones y en la ciudad. Resultan en un camino para esquivar algunas partes y jefes del mapa, y te conducen directamente hasta la última sección y ante el jefe final. Buscar su ubicación merece la pena, sobre todo, si se os hace muy cuesta arriba el juego y queréis pasarlo cuanto antes. No hace falta mencionar que podéis seleccionar entre dos dificultades (fácil o normal) y una vez lo superéis, tendréis la opción de probar el modo experto.

Zona del mapa de Isla Tintero 2 donde se halla el atajo; detrás de la montaña.

5. La ley de aprender y volver a repetir (no desistir)

Este es seguramente el punto que más se os va a quedar grabado en la cabeza cuando hayáis avanzado lo suficiente en el juego. No creáis que seréis capaces de derrotar a un jefe (salvo tal vez los primeros) en cuestión de tres o cuatro intentos. Es imposible, creedme. Para eso tendrías que ser ya unos auténticos expertos en el juego, e incluso así es difícil. Es lógico que cuando uno ya coge el ritmo y va superando las islas, volver a los primeros jefes será un paseo. Pero el kit de la cuestión no es batir a los enemigos que ya hemos superado (y que dominamos), sino enfrentarnos a los macabros bosses que nos restan. Es algo natural que vais a perder los papeles con algunos de ellos, os lo digo desde mi experiencia, y eso que aún no he completado todo el título… Aprender bien sus patrones y repetir hasta lograrlo, no hay más secreto (aunque a veces la suerte influye).

La dura y tediosa lucha aérea contra Djimmi el Grande, el jefe genio.

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